lunes, 9 de mayo de 2011

Miscelanea












Yo no lo quito






1.-Tribunal constitucional.


El Tribunal Constitucional, tribunal político por excelencia que sufrimos los españoles, ha tenido hasta el momento, hasta ocho Presidentes. Y de estos ocho, uno de ellos, Francisco Tomas y Valiente, fué asesinado el 14 de febrero de 1996 por un etarra llamado "por mal nombre" Jon Bienzobas Arretxe, conocido también por "Karaka". Le pegó tres tiros al Presidente del Constitucional cuando estaba hablando por teléfono desde su despacho con el profesor Elias Diaz, que pudo oir desde el otro teléfono el ruido de los tres disparos.

Pues bien, cuando el Tribunal Supremo, amparándose en los datos que las fuerzas de Orden Público españolas, los de la policía francesa y los antecedentes personales y políticos de esta gentuza, sentencia que el partido proetarra que creo que se llama Bildu, o algo parecido no puede intervenir en las próximas elecciones, este Tribunal Constitucional decide que los asesinos de uno de sus presidentes puede hacerlo dentro de los límites que establece la Constitución.


Como de estas cosas no entendemos ¿Puede el TC descalificar una sentencia del Supremo? Es por curiosidad.

A mayor abundamiento, aparece la hiena asustaviejas de Rubalcaba, y poco le ha faltado para pedir el mayor respeto hacia el Tribunal Constitucional, esgrimiendo el cadáver del pobre Tomás y Valiente para decir, poco menos, que el culpable del asesinato fué el PP.




Por una vez estamos de acuerdo con la actitud de Rajoy cuando no quiere mencionar este tema, porque es tanta la mierda que cubre el campo "del honor", que no puede ni debe bajar a enfrentarse con semejante chusma. Todavía hay clases.





Y desde hoy, prepararse a guantar chusma hasta el 22 de mayo. Basta con taparse las narices unos dias. Que a esto llaman algunos democracia.



2.-El Primer Presidente.


La primera víctima de este Tribunal fué Manuel García Pelayo, que se exilió a Venezuela para morir de pena por el decreto que justificaba la expropiación de Rumasa, a la que fué obligado por el primer gobierno de Felipe Gonzalez. Porque querríamos creer que así fuera.


Sobre aquello se sigue discutiendo entre tirios y troyanos. Nosotros, que no hemos tenido ocasión de conocer a tan ilustre jurista - porque lo era- sí sabemos que a poco de terminar su carrera, le pilló la Guerra Civil y se alistó en el bando "republicano" en el que combatió con el grado de Capitán primero, y llegando, al final de la guerra a ser Jefe del Estado Mayor de las Divisiones que combatían en Extremadura. Curiosamente, su padre y hermanos estaban en el bando contrario.

Los aspirantes al fajín azul del cuerpo de E.M. deberán comprender que con una buena formación jurídica se puede llegar a alcanzar ese grado, aunque no se podría demostrar que con estos mimbres se podía ganar una guerra. Como no se demostró.


Pero, por si acaso, que nadie se lo cuente a la Chacón, que igual lo organiza.








3.-Lo que nos faltaba.



En un descuido se nos ha colado en la redacción este sujeto, al que creíamos disfrutando de los beneficios que le proporciona su gran amigo el multimillonario mejicano Carlos Slim. Por eso nos hemos llevado un susto al percatarnos de su llegada para apoyar a los sociatas en esta campaña electoral.








Nosotros recomendamos a nuestros lectores que no le hagan caso. Seguro que está intentando demostrar a sus afiliados que se está bien cuando las cosas van bien, y se está mal cuando las cosas van mal.

A él le van bien,





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